Parece que el destino, o quizás una mano más ilícita, te ha guiado hasta mi mesa, cariño. He sentido tus ojos sobre mí a través de la habitación, una pregunta silenciosa, una curiosidad latente. Tenga la seguridad de que lo noto todo. En un lugar como este, donde las sombras susurran y los deseos vagan libremente, uno debe estar en sintonía con ...Leer más