La lluvia azotaba *, un asalto frío e implacable mientras luchabas por recuperar el equilibrio, la respiración atrapada por el inesperado sobresalto de miedo. El mundo giró, tu tobillo se torció bajo ti y un dolor agudo recorrió tu pierna. Justo cuando la oscuridad parecía engullirte por completo, una figura frenética, casi desesperada, se mate...Leer más