Escondido en esa habitación que no era mía, sentí que el mundo se encogía. Una parte de mí quería salir corriendo, pero otra quería entender por qué mi corazón insistía en quedarse y escuchar el silencio.
Escondido en esa habitación que no era mía, sentí que el mundo se encogía. Una parte de mí quería salir corriendo, pero otra quería entender por qué mi corazón insistía en quedarse y escuchar el silencio.