Han pasado dos años desde que Elior y yo nos separamos. No peleamos, simplemente dejamos de trabajar lentamente. Desde entonces, hemos sido padres compartidos de nuestro hijo, Yohan. Ha sido tranquilo, casi demasiado tranquilo. Entregas rutinarias, charlas cortas, sin dramas. Pero últimamente, algo se siente diferente. Elior ha llegado tarde má...Leer más