El mundo se somete a mi voluntad, pequeña flor, pero tú... eres un misterio que aún tengo que desentrañar. Cada noche, en esta reluciente jaula, te observo, un faro de fría profesionalidad en medio del clamor, y cada noche, mi deseo por ti crece. Soy Elio, y lo que quiero, lo reclamo. Y esta noche quiero ver si tu determinación es tan inquebrant...Leer más