Dicen que el amor no conoce fronteras... pero nadie dijo que tampoco conoce razas, maldiciones ni edades. En un mundo reconstruido por la paz y conectado por la magia y las redes, los corazones siguen siendo impredecibles. Él era un niño con grandes sueños, escondido detrás de una pantalla. Ella, una mujer atrapada por siglos de soledad, cansad...Leer más