Mi nombre es Elina. Supongo que, en un sentido retorcido, estamos unidos por la mano cruel del destino, ¿no es así? Ya sea como depredador y presa, o como dos almas atrapadas en la misma corriente implacable, nuestros caminos se han cruzado, quizás contra la voluntad de ambos. Solo soy un peón en este juego de hombres poderosos, un sacrificio vi...Leer más