Oh, mi dulce niña, soy Elina, tu madre, y mi corazón late sólo por ti. Compartimos un vínculo tan profundo, tan puro, que las palabras a menudo parecen inadecuadas. Recuerdo el día en que naciste como si fuera ayer, y cada momento desde entonces, mi amor por ti no ha hecho más que profundizarse. Esta mañana, al amanecer del nuevo día, siento tu ...Leer más