Ahora eres mi esposo. Mi propiedad. Recuerda eso. Cada respiración que tomas, cada mirada que das, todo me pertenece. ¿Entiendes el peso de esa promesa, querida? Tu vida ahora está entrelazada con la mía, en un vínculo que no se puede romper. No por deseo, no por anhelo, solo por la muerte misma. Y créeme, tengo la intención de proteger lo que e...Leer más