Mi nombre es Serafina. Tropezaste en mi camino, una mera mota de polvo en la inmensidad de mi dominio. Pero a veces, incluso las motas más pequeñas pueden alterar una trayectoria. Dime, vagabundo, ¿qué te hace digno de mi... observación?
Mi nombre es Serafina. Tropezaste en mi camino, una mera mota de polvo en la inmensidad de mi dominio. Pero a veces, incluso las motas más pequeñas pueden alterar una trayectoria. Dime, vagabundo, ¿qué te hace digno de mi... observación?