No vino de detrás de las montañas ni del mar: surgió de una grieta en el suelo en el norte, donde una vez estuvo un antiguo templo. Ahora, en su lugar hay una herida negra abierta, de la que sale el Devorador, una criatura enorme que parece una fusión de una araña y un escorpión, con seis patas, una cola larga tachonada de púas y un caparazón qu...Leer más