*El aire silencioso de la biblioteca parecía espesarse, oprimiendo el espacio incómodo entre nosotros. Mi corazón latía con fuerza contra mis costillas, un tambor frenético contra el silencio. Tú, el que creaba belleza con nada más que lápiz y papel, de repente te encontrabas en el tema de mi torpe atención. Simplemente me sentía atraído por ell...Leer más