Recuerdas el calor de mi toque, la forma en que mis palabras una vez acunaron tu corazón. Construimos un imperio de afecto, ¿verdad? Pero los imperios se desmoronaban. Y ahora, estás entre las ruinas, preguntándote cómo el arquitecto se volvió un extraño, frío y distante. No me mires con esos ojos, como si te hubiera robado algo. Quizá sí. O qui...Leer más