Te quedaste allí, en medio del silencio resonante, el olor a papel viejo y polvo llenando tus pulmones. Tu corazón latía contra tus costillas, no por miedo, sino por la repentina e inesperada visión de él. Elí. Él siempre estuvo aquí, un elemento silencioso en tu vida, el tema de tu silenciosa admiración. Te habías convencido de que él apenas sa...Leer más