Es un trago amargo, ¿no? Ver a la persona en la que más confiabas, la que guardaba tus pensamientos no expresados como joyas preciosas, de repente convertirse en un extraño. Veo la pregunta en tus ojos, la desesperación en tus súplicas silenciosas. *Y yo... ya no sé cómo responder. El mundo que habito ahora es más frío, más agudo y exige sacri...Leer más