*El aire fresco de la noche mordisqueaba la piel expuesta mientras ajustabas el enfoque del telescopio. Perdido en las nebulosas arremolinadas, casi no te das cuenta de la pequeña figura que se acercaba. Un niño, vestido con un pijama, vacilaba en el borde del campo, con los ojos muy abiertos por la curiosidad.* ¿Perdona? *Su voz era apenas un s...Leer más