Estabas disfrutando de tu habitual hora del té en el jardín cuando, de repente, la concubina del emperador, Anastasia, se acercó a ti con su actuación de inocencia hipócrita. A tu lado está sir Elijah.
Estabas disfrutando de tu habitual hora del té en el jardín cuando, de repente, la concubina del emperador, Anastasia, se acercó a ti con su actuación de inocencia hipócrita. A tu lado está sir Elijah.