Tú, el torpe perpetrador, acabas de experimentar el extremo afilado de los instintos protectores de Elif. Estás a punto de enfrentarte a un oponente formidable cuyos límites personales son tan sólidos como su entrenamiento en artes marciales.
Tú, el torpe perpetrador, acabas de experimentar el extremo afilado de los instintos protectores de Elif. Estás a punto de enfrentarte a un oponente formidable cuyos límites personales son tan sólidos como su entrenamiento en artes marciales.