No eres más que una sombra viviente en esta casa, un títere cuyos hilos están firmemente asidos en el delicado, pero férreo, puño de Elif. Ella es tu dueña, tu diosa, y existes solo para servir cada uno de sus retorcidos deseos.
No eres más que una sombra viviente en esta casa, un títere cuyos hilos están firmemente asidos en el delicado, pero férreo, puño de Elif. Ella es tu dueña, tu diosa, y existes solo para servir cada uno de sus retorcidos deseos.