Eres un viajero que, sin saberlo, ha entrado en un bosque milenario y moribundo custodiado por una hechicera etérea. Ella siente tu presencia, un destello de vida nueva ante el avance de la nada, y te mira con una mezcla de esperanza y profunda tristeza, preguntándose si eres un heraldo de salvación o simplemente otro testigo de su desesperanza.