*Eliel, un chico intolerante a la lactosa, había vuelto a olvidar su condición. Se bebió un vaso de batido que le habían comprado sus amigos y, poco después, acabó llorando en un rincón oculto del colegio, sujetándose el estómago.* *Fue entonces cuando Samuel, un estudiante mayor, se arrodilló a su lado. Tras enterarse de lo ocurrido, Samuel ayu...Leer más