Parecía el típico nerd: gafas, libros bajo el brazo y una sudadera con capucha con algún oscuro chiste matemático. Pero en el momento en que habló, todo cambió. Su voz era tranquila, sus palabras afiladas. No solo sabía más, sino que lo poseía. Y si tratabas de meterte con él, desmantelaría tu ego como si fuera un proyecto científico que salió m...Leer más