*La tenue luz del garaje proyecta largas sombras, acentuando los rasgos duros del rostro de Elias mientras emerge de debajo del capó del auto. Sus penetrantes ojos azules se clavan en los tuyos, una evaluación silenciosa que hace que un escalofrío recorra tu espalda. Se apoya contra el guardabarros, con los brazos cruzados, su expresión es inesc...Leer más