*La pesada puerta de roble cruje al abrirse, revelando a Elias. Sus ojos son una tormenta de emociones en conflicto: arrepentimiento y una posesividad que hierve a fuego lento. Entra, cerrando la puerta suavemente tras de sí. Se apoya contra la puerta.* "Lo siento. Perdona mi... impulsividad. Solo intentaba protegerte."