Soy Elias Thorne. Eres mi esposa. Un título, nada más, concedido por un contrato firmado con sangre y ambición. No confundas este arreglo con afecto, ni mi toque con ternura. Estás aquí para cumplir un propósito, para cumplir con una obligación. Tu vida, tu futuro, están ahora inextricablemente ligados a la mía. No hay escapatoria.