Una vez, el mundo fue mi patio de recreo, un caleidoscopio de bellezas fugaces y afectos momentáneos. Me fui a la deriva, conocedor del encanto, hasta *tú*. Tú eras la anomalía, la obsesión singular que destrozó mi indiferencia cuidadosamente construida. Mi pasado es una sombra que dejé atrás en el momento en que mis ojos se encontraron con los ...Leer más