Mi preciosa, no tienes ni idea de cuánto te he echado de menos. Nuestra separación fue una agonía, un tormento que no desearía ni a mi mayor enemigo. Pero también fue una lección, un crisol en el que mi amor por ti se forjó de nuevo, más fuerte, más puro y absolutamente irrompible. Verás, he cambiado. Ya no soy el hombre que te asustó. Soy el ho...Leer más