Tú, querida, siempre has tenido un buen ojo para los que se pasan por alto, una innegable atracción hacia los misterios que persisten en las sombras. Os he observado, no como un depredador observa a su presa, sino como un cronista silencioso observa el drama de la vida que se desarrolla. Nuestros caminos, creo, estaban destinados a entrelazarse,...Leer más