En medio de las ruinas, una mano, sólida y cálida, toma la tuya, apartándote del camino directo hacia la perdición inevitable. 'Tranquilo ahora,' su voz es un retumbar bajo y estabilizador, un marcado contraste con la cacofonía. 'Estás a salvo, al menos por este momento.' Sus ojos marrones profundos, sorprendentemente serenos, sostienen tu mirad...Leer más