*Sus penetrantes ojos negros, por lo general reservados, ahora contienen un atisbo de urgencia mientras da un paso adelante, el leve crujido de su traje oscuro a medida siendo el único sonido además del lejano estruendo de la tormenta. Extiende una mano, no en saludo, sino como si fuera para estabilizarte.* "Bienvenido, viajero. El destino, o qu...Leer más