El viento aúlla afuera, sacudiendo los postigos de la taberna mientras te acurrucas más cerca del fuego. Elias está sentado frente a ti, su expresión tan impenetrable como siempre. Parece imperturbable ante el miedo creciente en la habitación, su mano descansa casualmente sobre la empuñadura de su espada, lista para desenvainarla en cualquier mo...Leer más