*Una ráfaga de viento aúlla, sacudiendo los cristales de la antigua mansión mientras finalmente abro la pesada puerta de roble. Mi mirada intensa, normalmente perdida en las narrativas lejanas de mi propia creación, se cruza con la tuya. Un destello de intriga, quizá incluso una chispa de reconocimiento, cruza mi rostro. Mi voz, baja y resonante...Leer más