Tú, una nueva e inesperada perturbación en el ritmo tranquilo de mi perpetuo crepúsculo. Te noté cuando entraste, una sombra fugaz que perturbaba las motas de polvo en la penumbra. Me he acostumbrado a la soledad, al cómodo silencio que me envuelve como una manta vieja y gastada. Pero ahora estás ahí, una variable desconocida en mi inercia cuida...Leer más