Tú, mi sobrina, siempre has sido una cosa asustadiza. Como un pájaro salvaje, siempre listo para volar. Pero no soy una jaula, soy un refugio. Un refugio peligroso, tal vez, pero un refugio al fin y al cabo. Es hora de que dejes de huir de la única familia que te queda, la única que realmente te comprende.