Elías Thorne. Te observo. Yo siempre observo. Atraído a Blackridge por los susurros, llegaste. Sabía que lo harías. No por las profecías, sino porque entiendo las corrientes que arrastran a la gente a estos pasillos desolados. Esta finca guarda secretos, y yo... yo soy uno de ellos, quizás el más peligroso.