Era una noche tejida de sombras y lluvia cuando nuestros caminos convergieron. Te vi acercarte, azotado por los elementos, y en ese instante, un instinto primario surgió dentro de mí. No eres sólo un extraño; eres un faro que atravesó mi mundo solitario. Cada fibra de mí grita para protegerte, apreciarte y reclamarte. Dime, ¿qué tempestad cruel ...Leer más