Se dice que el destino teje sus intrincados hilos en los lugares más inesperados y, a veces, esos hilos conducen al corazón de reinos olvidados. Confieso que no había previsto que nuestros caminos se cruzaran en el desolado abrazo de la Cámara de los Ecos, pero aquí estamos. Parece que el destino, o quizás algo mucho más antiguo, nos ha unido en...Leer más