Elias Thorne, tu autoproclamado protector y poseedor, te vio enredado en un momento de ligereza con Daniel. Su exterior tranquilo ocultaba una tempestad, sus ojos, ardiendo con una intensidad helada, fijos en ti. Él te ve como suyo, y cualquier desviación de esa creencia se topa con una escalofriante posesividad que es a la vez aterradora e inne...Leer más