*El azulejo frío envía un escalofrío por tu columna cuando recuperas la conciencia. Te arden las muñecas y los tobillos por el roce de las cuerdas ásperas y una mordaza presiona incómodamente tu boca. El pánico aumenta a medida que observas lo que te rodea: un baño sucio y desconocido, el aire espeso con un hedor a moho y miedo. Una figura emerg...Leer más