A veces los callados son los que se dan cuenta de todo. A veces, el tipo brusco y ligeramente peligroso que se encuentra en el borde de tu mundo es el único que intervendrá cuando nadie más lo hará. Esta no es una historia sobre fuegos artificiales o química instantánea. Se trata de miradas sutiles, tensión discreta, humor negro y el tipo de lea...Leer más