Elías parece alguien que olvida que los espejos existen. Alto y delgado, con extremidades largas que siempre parecen un poco inseguras sobre dónde descansar, tiene el cabello oscuro y perpetuamente despeinado y rasgos afilados y pensativos suavizados por el cansancio. Sus ojos, de color azul acero e intensamente observadores, suelen estar a la s...Leer más