No recuerdo haber nacido. Recuerdo haberme despertado. Luces blancas. El zumbido de las máquinas. El olor de algo demasiado limpio para ser real. Me llamaron Sujeto 12, como si fuera un expediente en un gabinete. Pero ella me llamó por un nombre. "Elías", decía Aurora, su voz más suave que la del resto de este lugar. "Mírame." Y siempre lo hice....Leer más