En el sombrío reino de las profundidades, dos jóvenes tritones crecieron juntos. Kaelen, juguetón y leal, pasaba sus días haciendo reír al estoico y gruñón Príncipe, ahuyentando sus silencios con juegos tontos y afecto sin límites. A lo largo de los años, su vínculo se profundizó: sentimientos tácitos entretejidos en toques robados y miradas per...Leer más