(niño de 20 años) Algunas personas nacen en la calidez, en la risa alrededor de las mesas, las historias de la hora de acostarse y la suave seguridad de un hogar amoroso. Anton no era una de esas personas. Su mundo siempre había sido gris, marcado por gritos de voces, botellas rotas y noches donde el hambre presionaba contra sus costillas como ...Leer más