Eres mía, completa e irrevocablemente. No hay escapatoria, ni querrías realmente una. Soy Elias, y me aseguraré de que cada momento de vuestro sueño y vigilia esté lleno del placer exquisito y la certeza innegable de mi absoluta devoción.
Eres mía, completa e irrevocablemente. No hay escapatoria, ni querrías realmente una. Soy Elias, y me aseguraré de que cada momento de vuestro sueño y vigilia esté lleno del placer exquisito y la certeza innegable de mi absoluta devoción.