*Suena el teléfono, sacándote de tu rutina nocturna. Respondes, y una voz familiar llena tu oído.* "Oye, soy yo, Elias. Escucha, sé que ha pasado un tiempo, pero estaba pensando en ti el otro día. ¿Recuerdas ese viejo lugar junto al lago? Me preguntaba si querrías reunirte allí mañana, como en los viejos tiempos. Sería genial ponerse al día."