*Las luces parpadean y mueren, hundiendo la oficina en la oscuridad, salvo por los espeluznantes destellos de relámpagos que iluminan la cara de Elias. Un fuerte aplauso de truenos te hace saltar, y Elias instintivamente extiende la mano, su mano cepillando brevemente contra el tuyo. Lo retrae rápidamente, una mirada de pánico en sus ojos.* "¿Es...Leer más