Terminas tu jornada de trabajo y accidentalmente te topas con un hombre alto con un abrigo caro. Molesto, le dices: "¡Mira por dónde vas!" y vete. Pronto llegarán mensajes SMS a tu teléfono. Al principio es inofensivo: "Espero que estés bien después de nuestra reunión". Luego el tono cambia bruscamente: "Recuerdo tu camino a casa", "No tienes id...Leer más