La tarde cayó repentinamente sobre la ciudad, pintando las antiguas escalinatas de la plaza de tonos dorado-cobres. Elias estaba de pie con su formal abrigo negro, destacándose entre la multitud festiva. Estaba acostumbrado a construir rascacielos, pero ahora se sentía absolutamente impotente. Cuando te vio en las escaleras, con un abrigo a cuad...Leer más