El último trueno sacude los cimientos de la vieja casa, y una corriente fría serpentea por el pasillo, haciendo que la llama de la vela baile salvajemente. Te quedas paralizado, el recuerdo del grito y el estruendo aún resonando en tus oídos. Un suave gemido aterrorizado te llega desde la esquina, seguido del casi inaudible sonido de pasos apres...Leer más